El fin del dinero en efectivo

Posted on octubre 15, 2012

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En su libro “El fin del dinero”, el periodista de la revista Wired David Wolman asegura que debemos replantearnos el papel moneda y, posiblemente, dejar de producirlo. Su argumento, bastante convincente, es que el efectivo le sale mucho más caro a la sociedad de lo que pensamos.

Sin llegar a la erradicación del papel moneda, un hecho que lógicamente tardará en llegar si lo hace, la tecnología ha abierto paso a una alternativa, el pago por móvil. También conocido como m-payment o m-commerce, consiste básicamente en realizar pagos y transacciones de forma rápida, cómoda, segura y sencilla en cualquier momento y lugar mediante un terminal telefónico inteligente.

El Ayuntamiento de Santander, con entidades bancarias y Telefónica de la mano, también ha anunciado un campo de pruebas para testar el sistema de pago a través del teléfono móvil

Práctica habitual en Japón y Corea, pero también en India y en zonas de África donde las infraestructuras de telefonía móvil son más fiables que las terrestres, no ha logrado el mismo grado de implantación en Estados Unidos ni en Europa, donde su uso es aún es marginal.

En España, los responsables de las experiencias piloto llevadas a cabo aseguran que la aceptación de esta modalidad de pago por parte del usuario ha sido realmente buena. En Mobile Shopping Sitges, una iniciativa que comenzó en 2010 a modo de prueba, Telefónica –en alianza con La Caixa y Visa- puso a disposición de 1.500 personas y 500 comercios durante 6 meses terminales y TPV con tecnología NFC para poder efectuar pagos a través del móvil.

Distrito NFC, también vinculado a Telefónica, es otro banco de pruebas para los empleados de la propia compañía, a los que se ha dotado de terminales con tecnología NFC para abonar con su móvil las compras y consumiciones en establecimientos comerciales y de restauración de su complejo empresarial.

Una imagen publicitaria del dispositivo Square

En Barcelona, capital del Mobile World Congress, los taxis están a punto de empezar a aceptar pagos a través del móvil, y el Ayuntamiento, en otro proyecto piloto junto a La Caixa, Indra y Telefónica nuevamente, prevé que mercados públicos, centros deportivos y museos lo hagan también a lo largo de 2012. Con solo pasar el móvil por encima del datáfono, se cobran sin necesidad de pin cantidades inferiores a 20 euros. Si la cifra es superior, se requiere contraseña.

El Ayuntamiento de Santander, con entidades bancarias y Telefónica de la mano, también ha anunciado un campo de pruebas para testar el sistema de pago a través del teléfono móvil, que se iniciará en breve en el transporte público, en comercios y en el campus de la Universidad de Cantabria, y posteriormente se extenderá a servicios y gestiones administrativas municipales.

Cuadradito blanco en el iPhone

Google Wallet funciona en Estados Unidos desde octubre de 2011. En las tiendas que lo usan, también se puede canjear cupones, participar en promociones de ventas o ganar puntos de fidelidad. Square, una startup de los creadores de Twitter, utiliza un cuadradito de plástico pinchado en el jack del iPhone para gestionar más de 4.000 millones al año en transacciones por móvil.

Aunque existe una primera generación de tecnologías de pago móvil, como SMS/USSD (se realiza el pago mediante el envío de sms), cargo directo al móvil (el operador carga el importe a la factura del móvil), pago por la web móvil (compras a través de internet en tu móvil como en iTunes), NFC (Near Field Communications) es el protocolo que se está imponiendo.

Un inconveniente temporal es que no todos los móviles tienen la tecnología necesaria: solo un 10% de los modelos en el mercado mundial la incorporan

NFC es un estándar para comunicaciones inalámbricas de “campo cercano” que permite que dos dispositivos equipados con chips NFC puedan transmitir información entre sí de forma segura simplemente aproximando uno al otro unos 4 centímetros. De esta forma, realizar un pago en un comercio es tan sencillo como encender el smartphone, abrir la aplicación, seleccionar la tarjeta con la queremos pagar, y aproximar el móvil NFC a un TPV NFC donde el comerciante ha tecleado el valor de la compra. El importe se cargará automáticamente en nuestra cuenta bancaria exactamente igual que si hubiéramos pagado con una tarjeta.

Un inconveniente temporal es que no todos los móviles tienen la tecnología necesaria: solo un 10% de los modelos en el mercado mundial la incorporan. No es el caso, por ejemplo, de iPhone. Para la popularización de pagos habrá que esperar a la renovación de los terminales (el parque de teléfonos suele renovarse prácticamente por completo cada tres años), allá por 2015.

Ante tamaño pastel, múltiples jugadores

La tecnología, por tanto, está madura para ser generalizada como medio de pago. Para el usuario tiene la ventaja de que permite realizar transacciones en cualquier lugar y momento. Una mayor fiscalización de las actividades del sector minorista –hay mucho dinero opaco en pagos de pequeña cantidad- y nuevas comisiones pueden desanimar a los pequeños establecimientos.

El obstáculo no está en la reticencia del usuario, sino en la de los intermediarios y los actores que deben conseguir que este medio funcione

El obstáculo no está en la reticencia del usuario, sino en la de los intermediarios y los actores que deben conseguir que este medio funcione. El m-commerce es un negocio que triplicará su valor en los próximos tres años hasta alcanzar los 500.000 millones de euros a nivel global en 2015, según Juniper Research. Ante tamaño pastel, múltiples jugadores, muchos de ellos externos al entorno financiero como Paypal o Google, han entrado en escena. Operadoras y fabricantes de móviles ven la posibilidad de aportar más valor a sus clientes con nuevos servicios; para los comercios el pago es más rápido, seguro y permite una fácil fidelización;  y a las entidades financieras les permitiría eliminar el plástico, llegar a colectivos no bancarizados, capturar el ingente mercado de los micropagos (inferiores a 20 euros y en efectivo) además de estar presente en cada interacción financiera de su cliente. Los pagos móviles propician la aparición de un modelo en el que todos ganan si suman esfuerzos.

¿Quién nos facturará los micropagos telefónicos a fin de mes? ¿Vodafone, Movistar, Orange? ¿VISA, MasterCard, American Express? ¿Square, Paypal? Esa es la pregunta.

Es preciso crear un ecosistema donde convivan todos de forma que el usuario sea el auténtico beneficiado de esta nueva forma de pagar. Pero faltan piezas por encajar en el complejo puzzle de los medios de pago móviles y no están definidos los modelos de negocio que permitan capturar y repartir el valor entre los diferentes actores de la cadena. ¿Quién nos facturará los micropagos telefónicos a fin de mes?  ¿Vodafone, Movistar, Orange? ¿VISA, MasterCard, American Express? ¿Square, Paypal? Esa es la pregunta.

*Este artículo fue publicado originalmente en la revista Cantabria Económica (junio 2012).

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Posted in: Innovación